RETALES DE POESÍA DE UN TAL VEZ Calzada va la novia Con traje de lagarterana paseaba a la novia, Benito, presumiendo así de palmito ante la audiencia toledana. Mas no calzaba botas, sino un par de zuecos, sencillos pero discretos. ¡Estaba a pedir de boca! —decían los expertos— quedando boquiabiertos por tamaña moda loca. Corrió la voz cual viento que mueve el molino. Y como si fuera un cuento de María Sarmiento, provocó un remolino aquel extraño atuendo, dejando a Benito en segundo plano. ¡Se le fue de la mano el innovar lo inaudito! transformando el palmito en un calzar chabacano. Y es que para ser moda los pies han de ser música, da igual que sea ranchera rockera o sinfónica. Lo que de veras importa para de...